José Ortega y Gasset

Manuel Azaña lo concebía como un enervador de meras ocurrencias, pero no como un filósofo.

José Ortega y Gasset en cambio se autodenominaba como un ideólogo de la política, unido a la filosofía y la sociología, que pensaba y actuaba desde la realidad española, unido a una vinculación de las corrientes intelectuales europeas.

Sus grandes obras son “La España invertebrada” y “La Rebelión de las masas”, además de su contribución al periodismo y al ensayo.

Reconoció su influencia de J. Costa y el valor por la difusión de valores de carácter ético y jurídico. Los intelectuales deberían difundir al pueblo, era la idea que llevó al surgimiento de “La Liga de la Educación política”.

José Ortega y Gasset De 1908 a 1913

De reclamó un socialista neokantiano, y concebía al PSOE como la esperanza. Sin embargo cuando este se internaciónalizó, lo rechazó por considerar que primero debía construirse un socialismo naciónal.José Ortega y Gasset

Una de sus mayores exigencias era la nación, pero no desde la política, pues no consideraba a ningún partido aceptable, su programa era pues más de pedagogía cultural y social, en la idea de Costa de unas clases neutras o un partido naciónal mas allá de instituciones y regiones, al servicio del liberalismo y la naciónalización.

José Ortega y Gasset al final de la Primera Guerra Mundíal

Se produciría en Ortega y Gasset en el un giro conservador. En esta época escribiría “España invertebrada” y “El tema de nuestro tiempo”, en el cual concebía el cambio dentro de las élites que fuesen capaces de arrastras a las masas, obra que culmina en cierta medida con “La rebelión de las masas” en la idea de la nueva sociedad de masas que estaba emergiendo. Sin embargo, veía a la masa desorganizada como a un niño mimado que se siente insolidario y que no comprende. Su idea era una nueva aristocracia en el sentido espiritual.

Ortega y Gasset y España

Veía como todas sus ideas se frustraban en las tentativas de modernización de España. La culpa no era tanto de las élites o los gobernantes, sino de la masa inerte, desmoralizada y maldiciente y de otro lado la confrontación de los que ejercían la acción directa: Obreros, Iglesia, Monarquía…Una mala concepción de España en torno a Castilla, que llevaba a los particularismos regionalistas, unido al odio contra la excelencia de los mejores.

Su concepción del estado podía resumirse en “una invitación que un grupo de hombres hace a otros grupos humanos para ejercer juntos una empresa”. Veía como en la nueva sociedad, el individuo democrático se diluía entre la masa y la opinión pública, de forma que el hombre se diluía ante la justicia liberal.

Ortega y Gasset y la Unión Europea

Para Ortega y Gasset, la moral de los políticos había venido degenerando desde 1850 como consecuencia de la democratización. Para el, la única salvación del estado exigía la necesidad de que “se superen a sí mismas” o crear una supranaciónalización o ultranación continental que permitiera actuar contra el eventual éxito económico soviético y volver a “entonar la pulsación de Europa”

 

 

Fuente: JOSE ORTEGA Y GASSET EN BUSCA DEL LIBERALISMO RENOVADO,
Resumido por

  Emiliano López Politólogo y Abogado